Inteligencia Artificial española al servicio de la lucha contra el coronavirus

 

La Inteligencia Artificial ha demostrado su valía desde que empezara la crisis del coronavirus. No en vano fue el algoritmo de la startup canadiense BlueDot el primero en anunciar el comportamiento del Covid-19 saltando desde la zona cero en Wuhan (China) con destino a otras latitudes cercanas como Corea del Sur, Hong Kong o Singapur y de ahí a cientos de países en los cinco continentes.

Su expansión a España con el paso de los días ha generado un sinfín de necesidades que, en el ámbito de la inteligencia artificial, se ha decidido abordar desarrollando distintos proyectos que están sirviendo como dique de contención para la propagación del coronavirus.

Uno de los más novedosos está liderado por la empresa de inteligencia artificial Olocip. Bajo la campaña #StopCorona, el algoritmo, adaptando el modelo epidemiológico SEIR, consigue predecir la evolución futura de la pandemia a través de series temporales de incidencia y mortalidad diaria por región y edad. Se estiman los parámetros de los modelos de acuerdo con los fallecimientos en lugar de los casos confirmados para reducir el sesgo introducido por el limitado número de tests disponibles. La población se divide en cuatro grandes grupos: Susceptibles (sin defensas y posibles contagiados), Expuestos (los que incuban el virus) e Infectados y Recobrados (los que han pasado la enfermedad) y así el modelo aprende el paso de un estado a otro.

En el País Vasco, utilizada por una red de 65 hospitales, opera la app Reg Covid 19, que utiliza inteligencia artificial y geolocalización gracias a Ubikare y compila múltiples variables sobre el paciente para su análisis. Con el resultado se clasifica y predice la evolución de todos los casos así como su mortalidad de manera instantánea.

Independientemente de la necesidad de otras medidas preventivas como la higiene, el confinamiento y los tests de detección, el hecho de monitorizar a 100 pacientes está proporcionando los datos necesarios para anticipar medidas con muy buenos resultados.

También en el ámbito farmacológico hay españoles recurriendo a la inteligencia artificial. Así lo confirma Nuria Oliver desde el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts ya que entiende que “el big data es parte de la solución”.

El Gobierno de España trabaja en este campo, el de la IA, para seguir frenando el avance del coronavirus y conseguir aplanar la curva de contagios de forma definitiva. La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ya confirmó que se han puesto en marcha muchas iniciativas que tienen que ver con la movilidad, el autodiagnóstico y los datos.

La startup Quibim ha hecho posible un TAC en 20 segundos. Dado que los síntomas del virus tienen que ver con el dolor de garganta, la fiebre y los problemas respiratorios, los ingenieros de esta compañía han sido capaces de desarrollar una red neuronal mediante inteligencia artificial que, básicamente, compara pruebas de imagen realizadas a pacientes con síntomas con la radiografía de unos pulmones contagiados. En menos de medio minuto se puede tener la información necesaria para acortar los plazos en el proceso de diagnóstico.

No hay que olvidar que, en pleno siglo XXI, una pandemia cuenta con un voraz enemigo: la inteligencia artificial.