Es tiempo de marketing de verano: un marketing online que tenga en cuenta los condicionantes de la época estival en la que nos encontramos. Los horarios, los productos consumidos y la ubicación de los consumidores cambian mucho durante los meses de julio y agosto. Llegan las vacaciones, el calor y la playa, y la reducción de la actividad laboral obliga a las empresas a replantearse cambios en sus estrategias de marketing online con el objetivo de mantener estable el nivel de ventas.

Los niños son la solución, nunca el problema

Con la ausencia de clases en la temporada estival, los padres apuntan a sus hijos a campamentos, les organizan actividades o adquieren productos para que disfruten de su tiempo libre. Muchas tiendas físicas habilitan zonas específicas, y el marketing online se vuelca con los padres, ofreciéndoles soluciones para el tiempo libre de sus hijos. Además, involucrar a los niños en el proceso de compra, ahora que están en casa, a través de regalos, fidelización, cursos, etc., puede aportar buenos réditos.

Fidelización veraniega

Aunque haya a quien le parezca algo viejuno el hecho de seguir haciendo regalos corporativos, lo cierto es que los clientes los aceptan de buen grado, por lo que supone de cuota de personalización el hecho de que las marcas a las que están fidelizados les obsequien por distintos motivos.

La idea estratégica es la siguiente: el consumidor ha sido fiel y constante en sus compras durante el invierno. Ahora que llega el verano y quizá no necesite de nosotros, le premiamos y, de esa manera, logramos que no se olvide de nosotros en cuanto pasen las vacaciones.

Por lo tanto, puedes aprovechar tu marketing online para, a través de una estrategia de gamificación, asegurarte de que es a ti a quien recurrirán los compradores en septiembre.

El error es parar

Suele decirse, en las grandes capitales principalmente, que en agosto está todo “muerto”. Negocios cerrados, calles vacías y la poca actividad que pueda haber tiene más que ver con las visitas que con los propios vecinos.

Debes convertirlo en una gran oportunidad. Acompaña a los que se van, preséntate a los nuevos que llegan y no te olvides, si tienes un negocio de ámbito internacional, que si en España es verano en Argentina o Brasil están con el abrigo puesto. Céntrate en el branding para aumentar tu reputación y recuerda que seguramente dispongas de ese tiempo extra para cerrar proyectos sin terminar por culpa del ajetreo del invierno.

El momento cumbre del smartphone

Tus clientes se van a la playa, abandonan sus oficinas y sus centros de trabajo; apagan el desktop y el smartphone se convierte a partir de ahora en tu principal aliado. Programa pensando en la pequeña pantalla. Aprovecha el incremento del consumo de redes sociales para hacerte visible con una publicidad bien elegida. Desecha la idea de hacer presentaciones de nuevos productos y refuerza tu oferta vigente con descuentos atractivos y sorteos apetecibles.

Apuesta por el podcast marketing

La vorágine del día a día con madrugones, colegios, oficina y asuntos varios a veces nos impide la pausa necesaria para recrearnos con las cosas que nos interesan. En verano los biorritmos se desaceleran y ralentizan. Aprovecha para colarte en el momento tumbona y convertirlo en momento podcast, ya sea con contenido propio o insertando “audio marketing” en los programas que escucha tu audiencia objetivo.

El verano es feliz

El sol, la luz, los amigos o el ocio son conceptos relacionados con el verano y con el placer. Experiencias y sensaciones agradables que demandan un marketing en esa misma línea. Escapa de la agresividad, la controversia, la polémica. Busca contenido y formato que se digiera rápido y bien y que no suponga un debate moral para el consumidor que busca de todo menos problemas.

Empatía y engagement son las dos “e” que deben estar presentes en tu estrategia de marketing veraniego.

Convierte los objetivos en resultados.

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